Ochenta tocaron la puerta. Treinta recibieron número.
Pablo lo dijo en la reunión, con sus propios datos: "A lo mejor nos llegaron ochenta
prospectos… [cotizamos] como unos treinta. […] Sin duda, ese dato lo necesitamos tener. Porque si no es
medible, pues tampoco tenemos [cómo]."
Empieza por cómo es hoy.
Martes, 8:40 a.m.— la semana ya empezó a tocar la puerta.
0
reciben número
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Correo de ingeniería
La bandeja que todo el equipo abre
Ahí entran las invitaciones formales de los corporativos — las que sí cierran. Nadie lleva la cuenta de cuántas entraron ni de cuáles quedaron sin contestar.
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🤝
Recomendación
El canal que más cierra
Llegan por teléfono o correo y no quedan registradas en ningún lado — ni quién las mandó, ni si se les dio seguimiento.
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🔎
Google Ads
De donde viene la mayoría de lo pagado
Se sabe cuánto se invierte y cuántos hacen clic. Lo que no se sabe es qué pasó con cada uno después.
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💬
WhatsApp
Los proyectos chicos
"Voy a construir una casita, ¿cuánto vale una mecánica de suelos?" Hoy los ve la dirección, entre mil tareas.
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🖥️
Formulario de los sitios
Tres dominios activos
Todos caen al mismo buzón, se mezclan con el correo y pierden su rastro. Nadie sabe cuántos llegaron por ahí.
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"Entiendo que es por elección — pero estás eligiendo a base del tiempo de tu gente."
Los otros 50 no reciben número. Algunos por decisión, otros porque no hubo manos.
Hoy no hay forma de saber cuáles eran cuáles.
LA SEMANA · 80 solicitudessemana de ejemplo · clasificadas al entrar
al día
Lo que cambió
Los mismos ochenta. Ninguno se queda sin destino: los que caen en el perfil que sí cierra
llegan al ingeniero ya digeridos, y los que no, reciben respuesta sin ocupar a nadie.
No reemplaza nada — lee el correo, el formulario y el WhatsApp que ya usan.
Sobre los datos
Un filtro vale lo que valga lo que entra. Por eso el trabajo no empieza por la pantalla:
empieza por ordenar por dónde llega cada solicitud, qué se pregunta al recibirla y qué define el
perfil que sí cierra — sin cambiarle la herramienta a nadie.
Eso se ordena en la auditoría. No se inventa aquí.
¿Y en qué se convierte?
No se trata de traer más prospectos — eso es otra conversación.
Se trata de los que ya te están tocando la puerta y hoy no alcanzas a cotizar.
Pon tus números nosotros no traemos ninguno cargado.
los que hoy no reciben número
al mes · tu criterio, no el nuestro
el que ya traes en la cabeza
—
clientes al año que hoy se dejan ir sin siquiera intentarlo
—
al año que se van con esos clientes
Escribe tus números arriba y el cálculo se arma solo.
Y hay un segundo dinero, más difícil de ver: el cliente que le pidió un estudio a LAINCO y es
candidato natural a que DERCO le construya la cimentación. Hoy ese cruce depende de que alguien se
acuerde. Cuántas veces al año se deja pasar, hoy nadie lo sabe.
Ojo con lo que este número NO dice: ningún filtro recupera el 100% — parte de esos clientes se iban
a ir de todos modos, por precio o por tiempos. Lo de arriba es tu estimación de lo que hoy se deja ir
sin siquiera intentarlo. Cuánto es de verdad recuperable sale de un número que hoy no tienes: tu tasa
de cierre. Ese es, literalmente, el primer trabajo de la auditoría.
Prototipo ilustrativo. Los ochenta y los treinta son suyos, dichos en la reunión; el
desglose por canal, los servicios y las solicitudes de ejemplo son escenografía del ramo, no datos reales.
Sin conexión a sus sistemas. Qué se construye exactamente, en qué orden y con qué retorno lo define la
auditoría.